Comunicado

A LOS TRABAJADORES.
AL PUEBLO.
A LOS CANSADOS DE LAS MANIPULACIONES Y LAS MENTIRAS DE LA CLASE DOMINANTE.
A QUIENES QUIEREN CONSTUIR UNA SOCIEDAD JUSTA Y SOLIDARIA.

Estamos a 35 años del golpe de Estado que hizo caer la más grande de las represiones sobre la clase obrera y los pobres de Chile. El proyecto de sociedad que nuestros compañeros y compañeras; ejecutados políticos, detenidos desaparecidos, presos y exiliados por la dictadura de los monopolios, quisieron construir para Chile, vuelve, después de todos estos largos años, a levantarse como un susurro de la minoría que hemos guardado en la conciencia: el valor moral y la cultura de clase de Víctor Jara, el espíritu y el ejemplo consecuente del presidente Allende, la opción revolucionaria y la decisión de combate de Miguel Enríquez y la de los miles de héroes y mártires que testimoniaron su compromiso con la entrega de su vida.

La lucha de años por el Pan, el Techo, la Vivienda digna, por salarios justos, por educación y salud gratuitas para las mayorías pobres de este país, la lucha por cambiar de raíz las condiciones de hambre y miseria, de analfabetismo e ignorancia de amplios sectores de nuestro pueblo, vuelve a emerger como una necesidad que reclama espacios políticos democráticos reales y efectivos y condiciones de igualdad social y económica. La protesta popular, aún no es la expresión de los más amplios sectores sociales afectados por el modelo económico. Sin embargo, quienes se han puesto de pie y han iniciado la lucha contra los efectos del modelo, de a poco van aquilatando una conciencia que descubre en el capitalismo las causas de la explotación y opresión de los trabajadores y el pueblo.

En la otra vereda, los representantes de los intereses capitalistas, los políticos burgueses, que ya cumplen dos décadas mintiendo, manipulando y robando desde las instituciones del poder. Los politicastros que hoy profitan de los recursos que pertenecen a todos los chilenos, se han dado cuenta, que más temprano que tarde, su modelo económico y después su sistema harán aguas por todos lados, y por esta razón flexibilizan sus posturas y posibilitan que la izquierda reformista participe del juego electoral, aunque sea otorgándoles migajas, puesto que de ningún modo van a acceder el cambio en las reglas del juego del sistema binominal. Estas son las máximas concesiones que pueden hacer y por lo mismo, creemos que van a mantener inalterable las políticas económicas que han posibilitado por más de dos décadas una vergonzosa y descarada concentración y acumulación de los capitales y las riquezas de nuestro país en las pocas manos de los monopolios y de las transnacionales. De esta manera, la clase dominante también va acumulando una importante presión de descontento y rebeldía popular en la caldera social del país.

Ante este panorama, predecible desde el punto de vista político, la izquierda y los revolucionarios, no debemos equivocar el diagnóstico y proponer recetas que al final resulten peor que la enfermedad. No debemos por lo tanto descartar de ese mismo diagnóstico, que una importante dolencia en el cuerpo popular, es la atomización, la fragmentación social y la dispersión en el campo de las ideas. En este sentido, cualquiera solución, pasa necesariamente por construir de manera urgente la unidad de los revolucionarios, iniciando sin más dilaciones un proceso verdadero y consecuente de convergencia de las organizaciones revolucionarias que quieran de verdad cambiar profundamente los destinos de Chile. Quienes hoy proclamen otras prioridades y salidas a la actual crisis del capitalismo y al ya evidente colapso del modelo económico, se sitúa fuera de los intereses históricos y estratégicos de nuestra clase. En estos últimos dos años ha quedado demasiado claro, cuales son las tareas que los revolucionarios debemos emprender para hacer exitoso el proceso de acumulación, constitución y movilización de fuerzas: La unidad de los revolucionarios, la unidad de la izquierda y la unidad de los trabajadores y el pueblo, es decir, construir el Partido Revolucionario, conformar un gran frente Político y Social y reconstruir el Movimiento Obrero y Popular. Sólo de esta manera daremos un gran paso para enfrentar a la gran burguesía y a su patrón el imperialismo.

Que el homenaje a nuestros hermanos caídos sea nuestra unidad de clase.
Que el homenaje a nuestros compañeros héroes sea la Dirección Revolucionaria.
Que el homenaje a nuestros muertos sea la lucha por El Socialismo

¡¡POR LOS DERECHOS DEL PUEBLO, POR EL SOCIALISMO!!


Comité Provisional por la Convergencia Revolucionaria :

Revolución Proletaria (RP)
CORS
Movimiento Poder Popular (MPP)
Movimiento por la Convergencia Revolucionaria (MCR)


Santiago 11 de Septiembre 2008

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La izquierda y las elecciones municipales: Mejor escuchar al propio Recabarren*

En el artículo de J.C. Cartagena , “La necesidad de romper la exclusión de la izquierda en las elecciones municipales de octubre” (Rebelión 4-Sep- 2008) se hace alusión al triunfo de Luis Emilio Recabarren en 1921 cuando fue elegido como el primer diputado obrero en llegar a la Cámara de Diputados, en el contexto que se cita este hecho tiende a confundir al lector, habida cuenta que el fue elegido diputado exclusivamente con los votos de los trabajadores qe confiaron en él, no hubo en esa ocasión pactos por omisión, ni compromisos con ningún partido representantes del sistema político ,que en ese entonces eran tan explotadores como lo son hoy en día.
Pero mejor escuchar al propio Recabarren y su opinión al respecto:

Los Representantes Comunistas en el Parlamento (por Luis Emilio Recabarren)
El objeto que nos lleva al Parlamento, a la Cámara de Diputados o al Senado, es única y exclusivamente conquistar una posición más para nuestra propaganda revolucionaria, antiparlamentaria, anticapitalista, y de ataque directo al estado burgués y a sus instituciones decrépitas.

Un representante comunista no va al Congreso a hacer política, a “ cooperar con los burgueses, a pedir empleos, a mendigar sueldos, o a intrigas entre pasillos”.

El parlamentario comunista investido de la representación de un partido serio que encierra en sí las aspiraciones y la voluntad de las masas ya no sumisas; va a la Cámara a destruir, a despedazar con su crítica libre y severa, la dialéctica jesuítica y sofística, de los representantes burgueses; y a iluminar, con el resplandor de la doctrina comunista los problemas vitales que nos acosan.

El representante comunista en la Cámara, sigue siendo antiparlamentario, sigue combatiendo el parlamentarismo; y sus ideas en el Congreso, no difieren de las que expresara en vísperas de elecciones, y en su vida privada, ante sus electores.

Los que confunden, al Diputado comunista con el Diputado burgués, no saben lo que dicen.

Votar por un candidato burgués, equivale a votar por un enemigo. Todo burgués es necesariamente conservador; y todo burgués investido de una representación o de un poder, es necesariamente reaccionario; sufragar, pues, por un candidato burgués, sólo sirve para ayudar a la reacción, al chauvinismo, a la filosofía pantagruelica de los amos imperialistas, cuya obtusa mentalidad perpetúa los axiomas de los pangloss clásicos.

La “política” comunista de que hablan con énfasis de oráculos nuestros adversarios, “cooperadores” o apolíticos, no perjudica al proletariado, a los diversos sindicatos, o a la causa de la revolución.

Y no puede ser de otro modo, ya que los hombres que mandamos a los puestos de mayor responsabilidad saben ceñirse estrictamente a los principios y directivas del partido, que resguardan en todo momento, y según el más recto criterio, los intereses de “todo” el proletariado, en general.

El Partido Comunista desde hace un año, tiene en el Parlamento, dos representantes. Inútil afirmar que su “política”, para usar la palabra preferida de los que tratan, en vano! de desprestigiarnos, no ha dañado los intereses proletarios, ni disminuido el entusiasmo revolucionario,-ni debilitado la fe en un mañana mejor. Por el contrario, los intereses de los trabajadores han sido defendidos con calor; el entusiasmo revolucionario se levanta hasta en los ranchos de paja y de terrón de nuestros trabajadores rurales, hasta donde ha llegado la palabra de nuestros diputados comunistas; y la fe en días mejores se enciende en los cerebros de todos los que sufren, de todos los que padecen, de todos los que penan, como la promesa de una vida nueva.

Nuestros compañeros actúan en las Cámaras con el aplauso unánime, con la aprobación más entusiasta, de la verdadera masa laboriosa de la nación.

A nadie, pues, le será permitido aseverar- sin recurrir en una mala fe manifiesta-, que, cuando presentamos un candidato a Senador por la provincia, es porque deseamos hacer política, cooperar con la burguesía, y llevar al proletariado por una vía que no le conviene.

Nosotros sostenemos que la tarea de propaganda y de crítica que desde un sillón del Senado puede hacer un representante comunista, beneficia y alcanza a todo el proletariado, y que, por lo tanto, toda la masa trabajadora, que en el fondo, es comunista, por más que no esté inscrita en su totalidad en nuestros registros- por cuanto piensa y obra, como aconseja el Partido Comunista, que no es otra cosa en suma, que la expresión política de la táctica ofensiva y defensiva del proletariado-, debe poner en movimiento todos los resortes de la agitación y de la propaganda, para asegurar el mayor éxito posible a la candidatura comunista, desentendiéndose de los clamores (lamentaciones de eunucos) de los pesimistas a outrance; de los predicadores de la inacción, de la resignación y de la somnolencia; y de la voz monocorde de las sirenas impúdicas del cohecho.

¿Qué es el Partido Comunista?

En primer lugar no es ni será jamás un partido político, puesto que no admitirá nunca relaciones políticas con los partidos de la clase capitalista. La acción electoral sólo la admitimos como un instrumento de lucha y con carácter revolucionario, nunca con carácter político.

El Partido Comunista tiene por objeto inmediato, capacitar, orientar y disciplinar científicamente a sus adherentes, para que constituyan la vanguardia revolucionaria del pueblo y desparramados sus miembros en todos los sindicatos, ayuden a dirigir la marcha del proletariado hacia el triunfo final de nuestras aspiraciones de abolir el sistema capitalista con todas sus injusticias y miserias.

LUIS EMILIO RECABARREN S.

La Federación Obrera, Santiago, 07- abril – 1922.

* extraido desde www.rebelion.org

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Quienes Somos

Somos una instancia REVOLUCIONARIA, que marchamos por un dificil y largo camino. El de la CONVERGENCIA. Decididos a completar la misión que nos trazamos. Lo decimos de esta manera, porque no hemos comenzando ahora este esfuerzo por la convergencia revolucionaria, por la unidad de la izquierda y por la unidad social y política de los trabajadores y el pueblo. Somos una organización que pretende diluirse, en el tiempo, en una experiencia de unidad superior en la franja de los revolucionarios y junto con ello, batallar día a día por reconstruir el Movimiento Obrero y Popular, aportar al rearme de su conciencia de clase y de esta manera cimentar la construcción en Chile del Poder Obrero y Popular.

¿A QUE ASPIRAMOS?

Queremos terminar definitivamente con el hambre y la miseria, con la opresión y la explotación, con la desigualdad y la injusticia. Luchamos y lucharemos por una sociedad más justa, igualitaria, y solidaria. Combatiremos cada momento, la avaricia y codicia de la burguesía como clase, enfrentaremos hasta derribarlas, los poderes que sofocan a los trabajadores y al pueblo, sus estructuras de odio y represión. Aspiramos a una patria fraterna, a una sociedad Socialista.


¿COMO LO CONSEGUIREMOS?

Somos parte de nuestro pueblo, y con nuestros hermanos de clase, nos uniremos, nos organizaremos, levantaremos nuestras demandas y proclamaremos nuestros derechos como trabajadores, como pobladores, como estudiantes, como profesionales, nos movilizaremos y haremos valer nuestras luchas.

Impulsaremos por todo el territorio nacional, los Comités por las Demandas Populares (CDP) y estos serán nuestras armas de lucha y de conquista. Propiciaremos la organización social y política de los trabajadores y del pueblo, lucharemos incansablemente por su unidad y por conformar una gran y poderosa Fuerza Social Revolucionaria que cambie los destinos de Chile.



contacto.mcr@gmail.com

contacto.mcr@gmail.com

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¿EN QUE SE AFIRMA NUESTRA CONCIENCIA?

Somos Marxistas-Leninistas; la sociedad socialista que nosotros proclamamos, es una necesidad histórica, la ciencia demuestra y prueba constantemente que el capitalismo conduce a la humanidad a un callejón sin salida. Y producto del enorme daño de este, es que crece día a día el convencimiento de que sólo el socialismo permitirá superar objetiva y subjetivamente la actual realidad. Por esta razón pensamos, la teoría Marxista es una concepción del mundo, de la historia y de los hombres, correcta y en sus premisas plenamente vigente.

POR LA UNIDAD REVOLUCIONARIA,
SOCIALISMO UNICO CAMINO!!!!
POR LA SENDA DE VICTORIA!
¡¡ NADIE NOS TRANCARÁ EL PASO !!

SUMATE AL MCR

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